martes, 25 de octubre de 2016

Alimentación en la Vejez

En la vejez los procesos metabólicos suelen ser de menor magnitud por lo que, en general, el desgaste energético es reducido. La disminución de la actividad física contribuye a facilitar el exceso de peso por lo que, en general, los ancianos deben reducir en un 10 a un 20 por ciento el consumo de alimentos que acostumbraban ingerir durante su vida adulta.

Por otra parte, las costumbres, gustos y hábitos tienden a ser monótonos, por lo que los ancianos suelen consumir grandes cantidades de ciertos alimentos y evitar completamente otros. Esto puede llevar a serias deficiencias nutricionales.

Algunos ancianos padecen falta de apetito y disminuyen peligrosamente de peso, mientras que otros tienden a la obesidad. Para cada uno de estos distintos casos se debe adecuar la dieta.

En quienes son habitualmente inapetentes, la dieta debe ser variada y atractiva para favorecer el apetito. Se deben incorporar frutas en mayor cantidad, ya que son sabrosas y de fácil masticación. También se deben aumentar los vegetales frescos para satisfacer el aporte de vitaminas, minerales y fibra, esta última ayuda a evitar el estreñimiento.

En quienes tienden a la obesidad, se deben restringir los alimentos de fácil consumo y altas calorías como pan, galletas, chocolate y postres. También es recomendable reducir el consumo de carnes rojas y los alimentos de difícil masticación, ya que la falta de piezas dentales es común entre los ancianos y esto los desalienta al consumir ciertos alimentos.

Ahora que sabes todo esto, prepara una comida sana y balanceada e incluye siempre en tu dieta los alimentos que México produce.