martes, 25 de octubre de 2016

Cómo escoger miel auténtica

La miel es la sustancia natural producida a partir del néctar de las flores o de secreciones, que las abejas recogen, transforman y almacenan en panales, de los cuales los apicultores extraen el producto.

La miel aporta menor cantidad de calorías que el azúcar y su poder endulzante es superior. Por otro lado, el azúcar o sacarosa, como se denomina químicamente, sólo nos brinda calorías vacías, debido a que exceptuando los carbohidratos, su contenido en micronutrientes es muy escaso y no representa un aporte valioso para el organismo.

Entre los muchos beneficios de la miel destaca su contenido en antioxidantes y vitaminas, como las del complejo B: vitamina B1, B2, niacina, B6 y ácido fólico y además, en pequeñas proporciones ofrece vitamina C. Además es fuente de minerales como el potasio, sodio, magnesio y en menor medida calcio y fósforo.

Por todo lo antes dicho, sustituir el azúcar por miel es un buen recurso para colaborar con una alimentación más saludable y nutritiva, sin embargo, algunas veces resulta complicado reconocer una miel auténtica, ya que su color varía desde blanco hasta el pardo oscuro, pasando por el color ámbar. Su consistencia puede ser fluida, viscosa o cristalizada.

El sabor y el aroma varían de acuerdo con su origen floral, las más comunes son girasol, manzanilla silvestre, mezquite, cacahuananche, dzidzilché y azahar; o bien, la miel que es producida a partir del néctar de diferentes flores.

En el mercado hay muchísimas marcas de miel. Ante características tan variadas, ¿cómo podemos distinguir una miel de abeja auténtica? A continuación te daremos más pistas de cómo evitar las falsificaciones melifluas.

Basta con detenerse un segundo en el supermercado para observar la etiqueta del producto que deseas adquirir, podrás fijarte que algunas tienen letras pequeñitas con la leyenda: jarabe tipo miel. Estos jarabes presentan porcentajes muy altos de azúcares y no tienen las características necesarias para poder llamarse miel.

La miel pura de abeja debe contener como máximo 20% de agua y prácticamente no contiene sacarosa, un alto contenido de esta última sería un indicio de miel adulterada. Los principales componentes de las mieles que sí son de abeja son la fructuosa y la glucosa.

Debes tomar en cuenta que los componentes de la miel son azúcares simples, esto es, que no necesitan ser digeridos, sino que se asimilan directamente por el cuerpo. Esto hace que la miel sea una fuente de energía rápida.

Otro buen consejo es buscar el holograma que la Organización Nacional de Apicultores pone en la etiqueta de las mieles que producen sus agremiados, este distintivo no sólo asegura la no adulteración de la miel, también brinda confianza de que se han realizado buenas prácticas en su producción, manejo y envasado.

Las abejas y tu alimentación

La labor que realizan las abejas es primordial para la alimentación, ya que cuando uno de estos insectos visita una flor, no sólo toma su néctar, sino que también contribuye a la polinización y a la reproducción de plantas que consumimos directamente o se utilizan para alimentar a otros animales.

Como ves, la de las abejas no es una actividad menor. En nuestro país, la apicultura tiene un alto valor social y económico, ya que de ella dependen unos 42 mil apicultores, quienes cosechan 56 mil 900 toneladas de miel al año, lo que nos ubica como el sexto país productor de miel en el mundo. Se estima que el consumo per cápita de los mexicanos es de 321 gramos de miel al año.

La producción mexicana de miel se concentra en las entidades del sureste: Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, esta última con el liderazgo nacional.

México es el tercer exportador de miel en el mundo con un promedio de 25 mil toneladas al año, que son enviadas principalmente a Alemania, Inglaterra, Suiza, Arabia Saudita y Estados Unidos. Las exportaciones de miel mexicana generan unos 55 millones de dólares anuales.

Te recomendamos conservar la miel en un recipiente cerrado y en un lugar fresco para evitar que absorba humedad. En caso de que tu miel se haya cristalizado, esto no es un indicador de adulteración o de miel echada a perder, más bien es un proceso natural y característico de la miel de abeja. Ésta se puede hacer líquida de nuevo si se calienta lentamente a baño María.

Sin duda este producto tiene muchos beneficios que debemos aprovechar, te recomendamos incluir en tu dieta la miel que México produce.