domingo, 16 de octubre de 2016

A Comprar Quesos

Ya sean frescos o madurados, los quesos son un alimento indispensable en la dieta debido a sus características nutritivas, ya que aportan proteínas, son ricos en calcio y contienen vitaminas A, D, B2, B3, B12 y ácido fólico.

Hoy día es posible encontrar quesos de muy diversos métodos de procesamiento y elaboración, en los que se emplean desde técnicas primitivas hasta la más alta tecnología.

Independientemente del tipo o técnica de fabricación, una constante en los quesos ha sido su definición como producto derivado sólo de la leche. Es decir, el queso debe elaborarse únicamente con la grasa, proteína y demás componentes propios de la leche, sea ésta de vaca o de otras especies animales. Por ello, las normas de calidad establecen que cualquier alteración a la naturaleza láctea de un queso deberá indicarse claramente en el empaque.

La producción de queso inició como una actividad rural cuyo desarrollo dio lugar a fábricas de creciente sofisticación que hoy en día son uno de los ejes de la industria que produce cada vez más variedad de quesos.

Los prefiero frescos

Los quesos crema, doble crema y cottage se consideran quesos frescos y se caracterizan por su alto contenido de humedad, sabor suave y consistencia untable, tienen un periodo de vida corto y requieren refrigeración.

La diferencia principal entre dichos quesos es su contenido de grasa. En general, los quesos crema tienen en promedio 32% de grasa; los doble crema 40%; y los cottage 4%. Como se señaló anteriormente, la grasa con que se elaboran debe ser de leche.

Me gustan maduritos

El queso parmesano, cotija, chihuahua, manchego, gouda, cheddar y gruyere son quesos madurados, ya que atraviesan un proceso que implica la adición de microorganismos bajo condiciones controladas de tiempo, temperatura y humedad, para provocar cambios físicos y bioquímicos que les confieren su sabor y aroma característicos. Este proceso puede durar unos cuantos días o más de un año.

A diferencia de los quesos frescos, la mayoría de los quesos curados no contienen lactosa porque ésta se transforma en ácido láctico durante el proceso de maduración; por esta razón, la mayoría de las personas que presentan intolerancia a la lactosa los pueden consumir sin preocupación. La normatividad establece que los quesos manchego, gouda y chihuahua deben contener un mínimo de 26% de grasa.

Fíjate bien

Al comprar un queso te recomendamos lo siguiente:

  • Sólo adquiere quesos que estén debidamente refrigerados.
  • Revisa la fecha de caducidad.
  • Lee la tabla de contenidos del producto para que adquieras el que tiene las características (como tipo y contenido de grasa) que deseas.
  • Compara precios, ya que los quesos con menos grasa de leche y más humedad deben ser más baratos.
  • Recuerda que los quesos forman parte del grupo de alimentos que aportan grasa y proteínas, por lo que te recomendamos consumirlos moderadamente.
  • Revisa que la grasa que se usa para la elaboración del queso sea de leche. Los que se elaboran con grasa vegetal dicen ser quesos, pero no lo son.
Con todos estos consejos, qué más quieres para disfrutar de los exquisitos quesos que México produce.