martes, 25 de octubre de 2016

Consejos para comer fuera de casa

Comer fuera de casa y en poco tiempo se ha convertido en algo muy común para la mayoría de las personas, principalmente para aquellas que trabajan o estudian en zonas alejadas de su hogar, por ello, algunos optan por establecimientos de comida rápida, descuidando la dieta y el aporte nutrimental.

El tiempo que tenemos para comer, debe tomarse como un momento para brindar a nuestro cuerpo el combustible que necesita para seguir adelante, por ello es importante hacerlo de la mejor forma posible. A continuación te damos algunos consejos que te serán útiles a la hora de comer fuera de casa.

Desayuna algo nutritivo

Muchas veces las personas no saben que el desayuno es la comida más importante del día y por ende no le brindan importancia. Antes de llegar al lugar de trabajo recurren a alimentos fritos y llenos de grasa como tamales, gorditas, panquecitos y donas, que sólo contribuyen a mitigar el hambre, pero no aportan nutrientes. Una buena opción es tomar por la mañana un licuado, cereal con leche y fruta o yogurt con granola, éstos, además de ser fáciles de preparar, son alimentos muy sanos.

A mediodía toma un refrigerio

Para hacer más soportable la espera hasta la hora de comer, solemos recurrir a pequeños refrigerios a media mañana. Una buena opción es optar por barras de cereal o un poco de fruta que sacie nuestro apetito, reduciendo la sensación de hambre y la posibilidad de que nos demos un atracón en la comida.

Evita la comida rápida

Las hamburguesas y pizzas tienen gran cantidad de grasa y carbohidratos que perjudican a nuestro organismo, ya que son lo opuesto a una dieta sana, equilibrada y rica en fibra. Te recomendamos asistir en contadas ocasiones a estos establecimientos o preferir opciones como ensaladas.

Elige un buen lugar

Debemos cuidar bien el lugar donde comemos, evitar locales donde la higiene no se atienda. Siempre que puedas, dale prioridad a restaurantes y fondas de comida casera y variada. En los menús tenemos que hacer buenas combinaciones con los tres grupos de alimentos. Por ejemplo, si primero te sirven pasta, el segundo plato debe ser ligero como pollo a la plancha acompañado de ensalada.

Establece horarios

Procura comer siempre a la misma hora y dedicarle al menos 40 minutos, ya que comer a prisa, sin masticar bien, produce malas digestiones. Si tragas trozos muy grandes, tu estómago tendrá que trabajar el doble para poder digerir bien.

Bebe agua

México es primer consumidor de refrescos en el mundo. Debido a sus altos niveles de azúcar, este tipo de bebidas son uno de los principales factores que a la larga generan sobrepeso y obesidad en la población. Para no ingerir más comida de la que se debe, una buena alternativa es tomar dos vasos de agua antes de comer.

Olvídate del trabajo

Comer pensando en lo que nos resta por hacer en la oficina es pésimo para nuestra salud, debes comer tranquilamente, dedicarle a tu cuerpo un momento especial y masticar despacio. Si hacemos de la comida un momento para disfrutar de los alimentos y de una amena charla con compañeros o amigos, conseguiremos por un momento olvidarnos de las tensiones laborales.

Reduce el consumo de pan y postres

Una gran fuente de carbohidratos es el pan. Con una pequeña pieza es suficiente. También procura limitar el consumo de postres: una porción de fruta fresca de la temporada es la mejor opción para acabar bien una comida.

Realiza una breve caminata

Después de comer no sólo entra sueño, sino una incómoda sensación de pesadez. Para los que no puedan tomar una siesta, una solución es realizar una caminata breve, esta actividad física facilitará la digestión.

Con estos consejos podrás hacer de la hora de la comida un momento sano y placentero, aún fuera de casa.

¡Disfruta de los alimentos que México produce!