domingo, 16 de octubre de 2016

Dietas que debes evitar a toda costa


En este tiempo la palabra dieta se hace muy común, en especial cuando llegamos a esos momentos en donde queremos obligatoriamente llegar a tener ese peso y esa figura ideal para los diversos compromisos que se nos presenten.

Es debido a esto que año tras año vemos sin duda una nueva dieta pararse en el engañoso podio de la efectividad nutricional, que tantas dicen ostentar pero que a la larga son muy pocos los que tienen una efectividad cuando menos comprobada en esta área.

De hecho es de sorprenderse el hecho de que muchas de las dietas son más científicamente conocidas por sus efectos secundarios más que por sus verdaderos beneficios capitalizables en un bajo peso permanente y un óptimo estado de salud.

¿La razón?


Estamos en un tiempo en el que todos quieren ser verdaderamente expertos sin serlo, una época en la que en términos de nutrición todos quieren citar estudios que o no existen o ni siquiera se han molestado en leer. Gracias a esto la des información aunada con el alter ego de creer haber encontrado la piedra filosofal de las dietas.

Traen como resultado que hoy haya más responsables por daños a terceros e incluso muertes por motivos de nutrición que verdaderos merecedores de un premio por hallar una alternativa verdaderamente efectiva para salir de las complicaciones del sobrepeso.

Y el ancla de por qué son tan populares se debe a esa sed casi irracional por bajar de peso a la misma velocidad con la que hacemos una limonada, es decir de forma instantánea. Y lo primero que debes hacer en este sentido es calmarte y aceptarte para no caer como otra víctima de estas dietas.

No hay una dieta que a largo plazo te haga bajar de peso de forma saludable y sostenible que pueda catalogarse de instantánea. La migración hacia una condición de peso adecuado pasa obligatoriamente por el factor tiempo, de la mano con cambios paulatinos pero constantes junto con una rutina de ejercicio adecuada.

La dieta sin ejercicio es igual de nociva que una persona que se propone hacer una huelga de hambre para lograr cierto cometido en la vida. El resultado siempre es deterioro y no salud.


De lo que hay que cuidarse


Las dietas de hoy en día catalogadas de virales en internet pueden catalogarse por su nombre y nocividad directamente en las siguientes agrupaciones básicas.

Las dietas del solo


Como las de solo sopa, la dieta del limón, entre otras. Este tipo de plan que promete ser mágico y eficiente se concentra en la ingesta de un solo tipo de alimento o presentación de los mismos.

Haciendo que como consecuencia de la carencia de otros nutrientes necesarios la descompensación se traduzca en pérdida de peso.

¿Pero a qué precio? Al costo de efectos secundarios que incluyen deshidratación, deficiencias vitamínicas básicas, complicaciones digestivas, estreñimiento, y por supuesto depresión así como imposibilidad de sostener los resultados de pérdida de peso a largo plazo.


Dietas supuestamente científicas


Aquí entra la famosa dieta de la proteína que elimina carbohidratos y vegetales reemplazandolos directamente por carnes como la dieta del tipo de sangre que propicia el consumo proteico en personas del grupo de sangre O que es uno de los más comunes en el mundo.

Esta fijación de proteínas y grasas en detrimento radical de los demás grupos alimenticios puede en principio hacer que la persona baje de peso, pero en detrimento de su salud y metabolismo en general, haciendo que problemas de diabetes, y cardiovasculares sigan en riesgo de hacerse presentes en cualquier momento.

Aunado a esto se suma el hecho de la posibilidad de un efecto rebote verdaderamente nocivo en cuanto a peso y obesidad.