domingo, 16 de octubre de 2016

Guerrero, bella tierra tropical


Guerrero es uno de los estados más bellos de la República, ubicado en una zona geográfica privilegiada y con clima tropical, cuenta con un sinnúmero de bellezas naturales y con la fortuna de poseer una gran diversidad de paisajes, que van desde playas, hasta bosques y montañas.

Los caminos guerrerenses llevan a una historia de trabajo y visión, llevan al desarrollo. En el panorama nacional, se posiciona como una entidad de vocación campesina. La pesca es la actividad más destacada, la explotación de guachinango ocupa el segundo lugar nacional con casi el 12% de la participación nacional. Otros productos pesqueros relevantes son la mojarra, el pargo y el langostino.

Más de la mitad del suelo disponible para la agricultura se destina al cultivo de maíz. La producción del mango y la copra guerrerenses ocupan el primer lugar a nivel nacional. Los municipios de Técpan de Galeana, Ajuchitlán del Progreso, Cuajinicuilapa y Acapulco de Juárez son los que más aportan a la producción agrícola de la entidad.

La carne de bovino, de cerdo y la leche, son los productos más importantes para el subsector pecuario, asimismo destaca la producción de carne de caprino, ocupando el cuarto lugar a nivel nacional. Los municipios más importantes en producción pecuaria son Arcelia, Coyuca de Catalán y Zirándaro.

Exuberancia y placer gastronómico

La cocina guerrerense tiene peculiaridades muy marcadas que hacen de cada platillo una nueva experiencia. Más allá de los pescados y mariscos que se pueden disfrutar en las playas, la gastronomía regional conjuga sabores prehispánicos y europeos, creando recetas que no deben ser ignoradas por los amantes del buen comer.

Sin duda, el alimento en el que se basa la alimentación de los guerrerenses es el maíz, con el cual se preparan deliciosos tamales. En algunas regiones se elaboran con masa, frijoles, manteca y se envuelven en hojas de maíz. En Chilapa los preparan con ejotes, flor de calabaza o picadillo, en Tlamacazapa son famosos los tamales de borrego, en Taxco se elaboran con calabaza en dulce y ciruela, en Acapulco se rellenan de pescado y salsa roja, y en Teloloapan con cuajada de leche y en la costa de Guerrero, los tamales nejos llevan ceniza, tequesquite y se sirven con mole verde..

Las chilapitas son pequeñas tostadas de maíz que, por su forma cóncava, permiten servirlas como botana, rellenas de casi cualquier guiso. El chilatequile es un tipo de mole de olla que se prepara con carne de res, cecina deshebrada, espinazo de puerco, chiles anchos y guajillos, tomatillo, elotes, ejotes y calabacitas.

Fruto del mestizaje culinario son los diferentes tipos de moles, los más representativos de la región son el verde, el clemole, el ayomole, el tlatonile y el huaxmole. Otras delicias son la gallina rellena, la galantina, el lomo relleno y el famoso pozole blanco, con limón, orégano, cebolla, aguacate, chile verde, chicharrón y deliciosas sardinas. También existe el pozole verde, de similar preparación. Ambos se sirven acompañados de tortillas fritas, untadas de crema y espolvoreadas con queso.

Las regiones tienen platillos especiales como el mole de jumil, en Tepecuacuilco; relleno de puerco en Costa Grande; mole de iguana o de armadillo en Tierra Caliente. Otra preparación exquisita es el fiambre, una combinación de carne de cerdo, pollo y res aderezadas con chiles jalapeños, uvas, pasas, almendras y aceitunas.

Otros platillos tradicionales son los huevos aporreados, la carne de cerdo en chile de ciruela, la cochinita, el elopozole, la barbacoa de chivo, pozole blanco y verde, el adobo, la cecina y la carne enchilada.

Acapulco es tierra de encanto, una ciudad costera que convive con el mar, y que posee las más deliciosas especies de pescados y mariscos, que son preparados en ceviche, en pescadillas o camaronillas, tacos o a la talla, este último es bastión culinario de la playa de Barra Vieja.

El banquete no acaba aquí. La lista ofrece otras opciones como el caldo de cabeza de pescado, los pulpos en vinagre, los calamares rellenos, el tamal de pescado con hierba santa y las almejas con chorizo , que no debe dejar de probar.

Para todo paladar exigente Olinalá se ha distinguido por ser hospitalario y satisfacer a sus visitantes con alimentos a base del tradicional mole rojo, el adobo y la exquisita barbacoa de chivo cocida en horno bajo tierra..

En Chilpancingo podrás visitar el mercado principal donde encontrarás podrás probar tacos en salsa de jitomate, empanadas rellenas con dulce de higo o camote, así como el chilate, una bebida fría elaborada a base de cacao, arroz y canela.

Dentro de los dulces guerrerenses destacan las pulpas de tamarindo con chile y las cocadas. Mención especial merece el pan de Chilapa, elaborado en hornos de barro y no podíamos dejar de mencionar a las chilpancingueñas, las semitas tixtlecas y el marquesote.

Entre las bebidas, destacan los atoles, los más deliciosos son el blanco, el de ciruela y de piña, además de las aguas frescas de guanábana, Jamaica, tamarindo y coco. Cabe resaltar que la flor de Jamaica, usada para preparar aguas frescas, se produce hacia el rumbo de Tierra Colorada. Y si de brindar se trata hágalo con el mezcal de la región o con vino de Huitzuco.

Las principales ciudades también cuentan con excelentes restaurantes que ofrecen platos de la gastronomía internacional. Así que sólo queda decir ¡buen provecho!

Playas cálidas, joyas coloniales y diversión

Guerrero es dueño de un sinfín de atractivos turísticos, culturales y arqueológicos, de fácil acceso y con servicios diversos, además de infraestructura hotelera de calidad. Es además un sitio lleno de historia y tradiciones, lugar de héroes y hechos históricos para nuestro país.

Al caminar por las calles y rincones de Guerrero quedarás maravillado. Acapulco es uno de los destinos favoritos que nos ofrece el estado, ya sea con la familia o con los amigos. En este paradisíaco lugar encontrarás toda la diversión que desees y al mismo tiempo, el descanso que necesitas en sus bellas playas, enmarcadas por los atardeceres más espectaculares.

Ixtapa-Zihuatanejo fue un antiguo refugio de piratas y hoy es un destino con atractivos sin igual, ideal para el turismo de aventura al combinar la belleza de un pueblo pesquero, con una infraestructura hotelera de primer nivel e impresionantes maravillas naturales.

Aquí, los petroglifos son una clara manifestación de la creatividad de los primeros pobladores, quienes labraron interesantes diseños e inmortalizaron sus momentos más importantes.

Por otro lado, Chilpancingo, lugar de avispas, es la capital de la entidad donde destaca la belleza del Palacio Municipal y los impactantes murales que ocupan sus paredes. Un lugar único es el Zoológico Zoochilpán, centro recreativo con cascadas y un lago. En lo alrededores se puede visitar Tixtla, Chilapa o bien Olinalá, conocido en todo el mundo por sus cofres pintados y decorados a mano con finos detalles.

Taxco es una entidad colonial donde puede pasar un agradable fin de semana acompañado de la familia. Fue fundada en 1529 sobre asentamientos indígenas con el fin de explotar sus inagotables minas de plata. Sus calles poseen hermosas joyas arquitectónicas muy bien conservadas, por lo que ha sido nombrado Patrimonio Artístico Nacional y Monumento Histórico Nacional. A sólo 28 kilómetros de ahí se ubican las Grutas de Cacahuamilpa, en cuyo interior se encuentran extrañas formas rocosas.

¿Cómo llegar?

De la ciudad de México al estado de Guerrero hay una distancia de 275 km, los cuales se recorren en un tiempo de 4 horas y media por la Autopista del Sol. De la Terminal de Autobuses del Sur, salen varias corridas a los diferentes destinos de este bello estado. Por medio de avión, la distancia entre la capital mexicana y Acapulco se cubre en 50 minutos.