jueves, 20 de octubre de 2016

La tortilla: una tradición muy nutritiva


La tortilla de maíz es el símbolo más antiguo de la cultura culinaria de nuestro país. Sin importar la clase social a que se pertenezca, la tortilla se consume a diario por el 94 por ciento de los mexicanos, acompañando los platillos típicos de nuestra gastronomía.

Su origen es tan antiguo como la historia del maíz. En el Popol Vuh se cuenta que Quetzalcóatl bajó al Mictlán, lugar de los muertos, y allí tomó unos huesos de hombre y de mujer y fue a ver a la diosa Coatlicue. La diosa molió maíz junto con los huesos, y con esa pasta se creó a la humanidad.

Las evidencias que se han encontrado para ubicar los primeros cultivos de maíz datan del año 7000 a.C. La elaboración e ingesta de la tortilla tiene una antigüedad similar. Actualmente la tortilla se prepara con maíz cocido con cal, proceso comúnmente llamado nixtamalización.

Según cifras de la Organización Mundial de la Alimentación, FAO, el 45 por ciento del consumo nacional de calorías proviene de alimentos derivados del maíz. México es el principal consumidor de tortilla en el mundo, pues se estima que es consumida por el 94 por ciento de la población, por lo que el volumen de producción y consumo es cercano a los 22 millones de toneladas de tortillas al año.

La tortilla provee energía por su alto contenido de carbohidratos; además es rica en calcio, potasio y fósforo. También aporta fibra, proteínas y algunas vitaminas como la A, tiamina, riboflabina y niacina, principalmente.

En nuestro país es muy común encontrar tortillerías en casi cualquier lugar. Pero también hay muchas regiones en las que todavía se siguen vendiendo tortillas hechas a mano. Con ellas se preparan una infinidad de platillos como tacos, flautas, quesadillas, enchiladas, chilaquiles, totopos, chimichangas, entomatadas, enfrijoladas, tostadas, papatzules, sopa de tortilla, chalupas, burritos, sincronizadas, entre otros.

Con todo lo anterior, nos damos cuenta que la tortilla ha ganado un lugar importante en la cultura gastronómica del mundo y que sin ella muchos platillos tendrían un sabor muy diferente y otros simplemente no existirían.

¡Que viva la tortilla que México produce!