sábado, 22 de octubre de 2016

Morelos - Qué Produce

MORELOS, SITIO DE HISTORIA Y TRABAJO


Morelos es una entidad con vocación agrícola. Su clima y condiciones naturales favorecen el desarrollo de cultivos como nopal, sorgo, maíz y caña de azúcar, de ésta última proviene el mayor valor agrícola para los morelenses. Los municipios más importantes para la producción agrícola del estado son Cuautla, Yecapixtla y Tlalnepantla.

En cuanto a producción pecuaria destaca la carne de ave, además, sus ríos y lagos ofrecen grandes oportunidades para la acuicultura que ha crecido significativamente en la última década con la captura de mojarra, lobina, trucha y bagre.

La gastronomía morelense ofrece sorpresas culinarias que es posible encontrar tanto en los mercados tradicionales como en los mejores restaurantes de la entidad, donde se combina la tradición prehispánica con la mestiza.

Algunos de los platillos más representativos de la región son las tortitas de tzompantle o flor de colorín, la sopa de habas, los tamales nejos elaborados con ceniza o los de frijol quebrado, los hongos de cazahuate, la salsa de jumiles con tortillas azules, los tlacoyos de frijol, el conejo en chileajo, el espinazo de cerdo en chile amartajado, el mole verde de pepita, el mole estilo Tlayacapan, los tamales y mixiotes de bagre y las huilotas, unas pequeñas aves que pueden ser preparadas en mole o de muchas otras formas.

En Tetelcingo son típicas las mojarras empapeladas o fritas de Coatetelco, el pozole de garbanzo de Mazatepec. Otras delicias altamente recomendables son el pozole de garbanzo, la morisqueta, el mole rojo, la barbacoa, el pipián con pollo o con setas, el adobo de puerco, las tostaditas de tuétano, los tamales de iguana o de mojarra, el puerco en salsa de ciruela y el clemole de res o de bagre.

En Yecapixtla la cecina ha logrado una fama nacional por su excelente sabor. En Tepoztlán lo mejor para comer está en el mercadito frente al convento, aunque también hay varios restaurantes de comida típica. En las festividades, el exquisito aroma del mole de pepita y los tamalitos de manteca inundan con su aroma las calles, al igual que los itacates, gorditas de maíz rellenas con crema, salsa y queso rayado.

Ningún turista puede irse sin probar las quesadillas de Tres Marías y las gorditas de manteca que se acostumbran en Puente de Ixtla. Y no podíamos dejar de mencionar las enchiladas de cacahuate, los nopales en chile guajillo, los chiles rellenos de verdura y el budín de milpa, un tipo de tamal hecho de tortillas con calabacitas, rajas y elotes.

En cuanto a bebidas, las típicas son el tepache, el aguardiente de Zacualpan, el pulque de Huitzilac, el mezcal de Palpan y el rompope de Tehuixtla. Y para los postres, no pueden faltar las frutas de horno, las nieves de Alpuyeca y las de Tepoztlán, y los tlatoquiles, un dulce elaborado con piloncillo y plátanos. Sin lugar a dudas, el abanico gastronómico que ofrece Morelos a los comensales es muy amplio.

Lugar de descanso y recreación

Ubicado en la zona central del país y rodeado por intrincadas sierras, el estado de Morelos tiene uno de los climas más envidiados y a pesar de su escasa extensión, resguarda infinidad de atractivos. Cuautla y Cuernavaca, las dos ciudades más importantes del Morelos, se caracterizan por poseer un riqueza histórica abundante; tanto prehispánica como de los tiempos de la colonia, revolución e independencia.

Cuernavaca es llamada “la ciudad de la eterna primavera", mote con el que fue bautizada la ciudad por el explorador Alexander Von Humboldt. Con una temperatura cálida todo el año y una vegetación que va de los bosques frescos a la selva baja, fue posible que se fundaran varias haciendas cañeras y que los jesuitas erigieran templos y conventos que aún hoy se pueden admirar. Además alberga una infinidad de balnearios y centros recreativos.

En el corazón de la ciudad, la tranquilidad nace de los aires coloniales, los jardines y la historia que prevalece en sus edificios. Aquí se conjugan el Jardín Morelos, las tardes de música y danzón, los restaurantes, el Jardín Etnobotánico y el Palacio de Cortés.

Este último fue la residencia de Hernán Cortés y es uno de los edificios civiles más antiguos de América cuyas columnas, arcos y muros son algunos de sus rasgos más característicos. Ha sido usado como bodega, cárcel y palacio de gobierno a lo largo de los siglos y hoy es sede del Museo Regional Cuauhnáhuac que resguarda varios murales de Diego rivera y alberga diez salas dedicadas a la historia morelense.

Tepoztlán se ubica a sólo 17 km de la ciudad de Cuernavaca y a 74 km del Distrito Federal, su nombre proviene del náhuatl y significa “lugar del hacha de cobre”. Sus calles empedradas y su pirámide a lo alto del cerro seducen al visitante con su arquitectura, tradiciones, leyendas y sabores.

Durante el Carnaval, la colorida danza de los chinelos es sin duda el mayor atractivo. La danza festiva y alegre sigue el ritmo de las notas jocosas de las bandas musicales de pueblo que retumban al igual que los cohetes que son lanzados en cada momento.

El Ex convento de la Natividad se trata de una bellísima edificación construida por indígenas tepoztecos bajo la orden de frailes dominicos en la segunda mitad del siglo XVI. Desde la planta alta podrás tener una maravillosa vista de la gran cordillera multifacética que cobija al pueblo.

Justo atrás del Ex Convento se encuentra el Museo Carlos Pellicer, que posee una colección arqueológica de diferentes culturas mesoamericanas. Los fines de semana son un buen momento para visitar Tepoztlán, ya que los domingos el pueblo se cubre de vistosos colores y olores que permiten vivir el alegre ambiente en su tradicional mercado.

Las grutas de Cacahuamilpa son uno de los sitios más visitados por los amantes de la espeleología. Estas grutas están localizadas en la Sierra Madre del Sur y abarcan mayoritariamente el estado de Guerrero, aunque también se extienden en el estado de Morelos en el municipio de Coatlán del Río.

Xochicalco es un sitio arqueológico ubicado a 38 km al suroeste de Cuernavaca. Su nombre significa “lugar de la casa de las flores” y fue declarado como patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1999.

¿Cómo llegar?

Para llegar desde el Distrito Federal por tierra, basta tomar la autopista a Cuernavaca (95D), y en 50 minutos estará arribando a la capital de Morelos. Para llegar desde otros puntos, Morelos cuenta además con la moderna autopista Siglo XXI, que lo conecta con el estado de Puebla por el oriente. Si viene del Sur, la Autopista del Sol es el mejor camino, ya que une a Morelos con el estado de Guerrero, desde el puerto de Acapulco.

Existen además otros caminos, como el que conecta a Morelos con Toluca, al circular por esta carretera encontrará el Parque Nacional Lagunas de Zempoala. Si viaja por autobús, en la Terminal del Sur (Taxqueña) existen varias compañías cuyas unidades salen rumbo a varios destinos del estado de Morelos.