sábado, 22 de octubre de 2016

Puebla - Qué Produce

Todo sobre Puebla


Puebla es un trozo de cielo en la tierra y una de las piezas más importantes en cuanto a gastronomía mexicana se refiere. Ubicado en el sureste del antiplano, el estado tiene una gran variedad de climas y recursos que le permiten diversificar su producción. En sus más de 34 mil kilómetros cuadrados de extensión se ubica casi el 5 por ciento de la superficie sembrada del país.

Etimológicamente Puebla significa “lugar que se puebla o a donde se llega a vivir”. El nombre del estado deriva de su ciudad capital, fundada por los españoles en 1531. Una leyenda que hace referencia a su fundación, cuenta que el obispo de Tlaxcala, Julián Garcés, durante un sueño vio a dos ángeles que lo guiaban hacía un territorio florido rodeado por ríos. De este sueño surgió lo que hoy conocemos como “la Ciudad de los Ángeles”.

Con su estratégica ubicación, caracterizada por la diversidad de climas y relieves, Puebla contribuye con una parte importante de la riqueza agrícola y pecuaria de México, no sólo con productos que son base de la alimentación como el maíz; también con café, caña de azúcar, alfalfa, flores y otros 130 cultivos diferentes.

Gracias al trabajo y al espíritu combativo de los poblanos, el sector primario crece a diario y lo impulsan hacia un desarrollo seguro. En pesca, Puebla aporta el 30 por ciento de la captura nacional de carpa y destaca en la exportación de café, tomate y hortalizas, siendo Estados Unidos el principal comprador. En el subsector pecuario, los productos más importantes son el huevo para plato y la carne de caprino, donde ocupa el segundo y tercer lugar a nivel nacional, respectivamente. Los municipios que destacan son: Tehuacán, Tecamachalco y Tepeaneo de López.

Una delicia al paladar

Puebla es el estado que quizás le ha dado a México el mayor número de platillos de fama mundial, los más representativos son guisos salidos de los conventos de monjas. Uno de ellos es el mole, creado durante la época colonial por Sor Andrea de la Asunción con motivo de la visita del virrey Tomás Antonio de la Serna y Aragón, al convento de Santa Rosa en el siglo XVII.

Los chiles en nogada fueron inventados por monjas del convento de Santa Mónica, quienes los presentaron por primera vez al emperador Agustín de Iturbide, en un intento de representar la bandera del México independiente por medio del platillo; por eso es muy común encontrarlos en las cocinas a partir de agosto y hasta las fechas patrias.

Otros platos típicos de Puebla son el caldo de habas y hongos con yerbabuena, la sopa de curato, el consome de Atlixco con quesillo, la sopa de garbanzo seco, el epataxtli en adobo, el ayamole de calabaza, el mole de olla, la tinga poblana, el mole verde de acuyo, las albóndigas enchipotladas, el cuete mechado, el pipián verde y el mole de cadera, este último de Tehuacán, donde año con año se realiza un ritual para la matanza de los chivos.

Las provocaciones gastronómicas de Puebla son infinitas. Siempre hay opción de probar algo distinto como las rajas poblanas, chiles capones, el manchamantel, la sopa de elote y rajas, el mole de olla, el pescado en pipián rojo, la barbacoa de puerco, las indias vestidas, éstas últimas siempre llevan un producto indígena que puede ser flor de calabaza o nopal relleno de queso, cubierto con claras batidas, como una forma de representar la dominación de los españoles sobre los indígenas.

Entre los antojitos se pueden saborear varias especies de tortas, como las chanclas, cemitas de pata de res, tlayoyos, molotes, bocoles rellenos de chileajo, tlatlapas de frijol amarillo, chalupas y tamales pulacles.

En el centro del estado se pueden encontrar mixiotes, barbacoa y pulque, elaborados a base de maguey; además, en la región de Chipilo es común encontrar descendientes de italianos que producen quesos de manera artesanal.

Junto a los guisos y antojitos, los dulces son otros de los bastiones de la gastronomía del estado que destacan por su colorido y variedad de sabores: camotes, lágrimas de obispo, mazapanes, polvorones, mechitas de ángel, buñuelos, roscas de almendra, borrachitos, arroz con leche, natilla, jamoncillos, tortitas de Santa clara, cacahuates garapiñados, muéganos y frutas cristalizadas son tan sólo una pequeña muestra.

En lo concerniente a las bebidas, en Puebla destaca el rompope y los licores a base de frutas como el acachul, el chumiate y el zacualpan.

Atractivos turísticos

El Centro Histórico es un sitio que por su belleza colonial fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1987. En él podemos encontrar un sinnúmero de iglesias entre las que destaca la Catedral de Puebla, templo dedicado a la virgen de la Purísima Concepción, que con su fachada de cantera gris, su mezcla de estilos arquitectónicos y las torres más altas en todo el país, es considerada una de las más hermosas de todo el continente.

Otro edificio que destaca por su acervo es la Biblioteca Palafoxiana, una de las más antiguas de México, que data de 1646 y que alberga más de 42 mil 500 volúmenes, en su mayoría anteriores a la Independencia.

El Museo Regional de la Revolución Mexicana también se encuentra en el Centro Histórico y fue inaugurado en 1960 por el entonces presidente Adolfo López Mateos, en lo que fuera la casa de los hermanos Serdán, donde se gestó el grito de libertad y se desató la rebelión en 1910. La colección se resguarda en veintiséis salas temáticas relacionadas con el Porfiriato, la lucha antirreeleccionista y el inicio de la Revolución.

El estado también cuenta con zonas arqueológicas de gran importancia: Xochipila, Cantona, Tepexi de Rodríguez, Yohualinchan y Cholula. Con todo esto tenemos más de mil razones para conocer esta joya colonial llena de cultura, tradición y color. ¡Visita Puebla!

¿Cómo llegar?

Por autobús: desde la Terminal de Autobuses de Oriente (TAPO) salen varias corridas al día, el traslado dura aproximadamente 2 horas y se recorren 136 kilómetros.

En automóvil: se recomienda viajar por las diferentes autopistas de cuota, ya que son más rápidas y seguras. El costo de la caseta México-Puebla es de $115.