lunes, 17 de octubre de 2016

Receta: Chiles en nogada

Septiembre llegó, las fiestas patrias están a punto de comenzar y no hay mejor manera de hacerlo que saboreando unos riquísimos chiles en nogada, joyas de la gastronomía nacional y platillo obligado en el menú de los restaurantes mexicanos durante todo el mes patrio.

Algunos cronistas afirman que el origen de esta receta se remonta al mes de agosto de 1821, cuando los insurgentes habían ganado la guerra de independencia de México, y se dirigían a la ciudad de Córdoba, Veracruz, para firmar el Acta de Independencia, representados por su caudillo, Agustín de Iturbide.

Al enterarse el obispo, Antonio Joaquín Pérez Martínez, del paso del Ejército Trigarante por Puebla, decidió recibirlo con flores, oficiando una ceremonia en la Catedral, para más tarde disfrutar de un gran banquete, cuya fecha coincidía con el santo de Iturbide.

Para ello se pidió la colaboración de los conventos poblanos y se mandaron a hacer varios guisos para la el día tan especial. En ese tiempo las monjas agustinas del Convento de Santa Mónica, ya contaban con una receta que por su preparación se habían hecho famosas: “Chiles rellenos bañados en salsa de nuez”, un platillo que mezclaba más de veinte ingredientes de sabores dulces y salados.

Las religiosas, contagiadas del fervor patrio y el espíritu festivo que reinaba en esos días, con su ingenio y creatividad decidieron adornar el platillo con los tres colores de la bandera del Ejército Trigarante: verde (por la esperanza), blanco (por la religión) y rojo (por la unión nacional); así es como las monjas aprovecharon dos productos de temporada veraniega: la granada y la nuez de Castilla.

El banquete se llevó a cabo el 28 de agosto de 1821, después de que Iturbide firmara, en Veracruz, los Tratados de Córdoba, documento en el que España reconocía oficialmente que México era un territorio independiente.

Desde entonces, para la fiesta de San Agustín, entre campanas y algarabía se sirven los deliciosos chiles en nogada, que por la cantidad de ingredientes y lo sofisticado de su preparación, se considera un platillo de temporada, que se disfruta sólo por las fechas de fiesta nacional.

Delicia barroca

Historia y tradición se unen en este delicioso platillo que con sus sabores deja una deliciosa experiencia al paladar y es una clara muestra del mestizaje, ejemplo de ello son ingredientes como la granada, el durazno y la pimienta, que llegaron de Oriente.

Europa nos regaló la nuez de Castilla, manzana, pera, pasas, piñones, queso y las carnes de res y cerdo. Por su parte, México aportó dos alimentos esenciales para la cocina internacional: el chile y el jitomate, los cuáles han transformado la gastronomía de muchos países en todo el mundo.

La nogada es la salsa con la que se baña este delicioso manjar y se elabora con nuez molida, queso fresco, leche y un toque de jerez. Cabe destacar que México produce excelentes variedades de nuez, generando anualmente unas 96 mil toneladas, con un valor de más de 6 mil millones de pesos. Chihuahua y Coahuila son los principales estados productores.

Pero el chile no se queda atrás, México es el segundo productor de chile verde a nivel mundial con 2 millones 131 mil toneladas. Las entidades con mayor producción son Chihuahua, Sinaloa y Zacatecas.

Sin duda, con estos ingredientes la cocina poblana se enriqueció, obteniendo uno de los platillos más representativos de la gastronomía nacional que, desde el siglo XIX, sigue deleitando a las familias mexicanas que se reúnen, durante los meses de julio a septiembre, para degustar esta delicia barroca.

¡Te invitamos a probar los exquisitos chiles en nogada y toda la gastronomía que México produce!