domingo, 16 de octubre de 2016

San Luis Potosí, lugar de historia, cultura y belleza natural


San Luis Potosí es una región de múltiples paisajes y una gran biodiversidad. Un lugar donde la tierra y la vida se mezclan para dar paso a un pueblo lleno de trabajo, color y luz.

Sus desiertos contrastan con la exuberante gama de verdor de sus valles y bosques, que son salpicados por bellas cascadas. Todas estas cualidades lo convierten en un estado eminentemente agrícola que destaca en la producción de caña de azúcar, ocupando el cuarto lugar a nivel nacional.

Otros productos potosinos importantes son el chile verde, el jitomate, la alfalfa verde y los pastos, siendo Ciudad Valles, Valle de Ramos, Ébano y Villa de Guadalupe, los principales municipios agrícolas.

En el subsector pecuario, los productos más importantes son la carne de bovino y de ave y, a pesar de que la entidad no cuenta con salidas al mar, la parte sureste posee una importante red fluvial y un clima apto para la producción pesquera, de donde se obtiene mojarra, bagre, carpa y langostino, principalmente. Los productos potosinos que, por su excelente calidad de exportación, generan más divisas son el jitomate y la carne.

La variedad gastronómica de San Luis Potosí es grande. En los mercados de mayor tradición, que son el República y el Hidalgo, podrás disfrutar de platillos como el fiambre potosino, el asado de boda, los tacos, las enchiladas potosinas y dulces elaborados con leche de cabra.

En esta región también tienen gran arraigo las gorditas o bocoles que se rellenan de diferentes guisos como huevo con chile colorado, picadillo, papas, rajas, frijoles, chicharrón, chorizo, queso, carne deshebrada, entre otros.

El zacahuil es un platillo que se acostumbra en toda la región de la Huasteca, consiste en un gran tamal que puede medir hasta dos metros, elaborado con masa de maíz quebrado, enchilado y relleno con diferentes tipos de carne. Se cuece en un horno de leña, envuelto en hojas de plátano. El bolim es parecido al zacahuil pero más pequeño y relleno de carne de pollo o guajolote.


Otros platos huastecos son los tamales de Chilpán, las enchiladas huastecas, el patlache, las acamayas (especie de langostino de río), los catanes de Tamuín, la barbacoa y la birria. También se come palmito, el corazón de la palma de yuca, que una vez cocido adquiere una suave consistencia y se sirve como platillo de entrada o en ensaladas.

Otro plato muy apreciad es la cecina, carne de res secada al sol, adobada con chile ancho o cascabel y jugo de naranja agria. El caldo loco huasteco generalmente se prepara con carne de gallina e incluye diversas carnes, combinadas con frutas y verduras, sazonado con chiles verdes, laurel y canela.

Se consumen también algunas especies menores como el conejo y la liebre, se pueden preparar en pulque, en amarillo o con una salsa roja a base de chile colorado. Otro alimento de amplísimo consumo en el altiplano, y que se prepara de muchas formas es el nopal.

Los cabuches son el botón de la flor de la biznaga, se preparan con huevo o como relleno de quesadillas y gorditas, al igual que el izote, que es la flor de la palma de yuca. Otra de las plantas desérticas que se consumen es la vaina del mezquite, que lleva el mismo nombre, y que se deja secar y se muele para prepararlo con piloncillo o en atole. También el garambullo, que es una cactácea redonda, y se puede comer fresca o seca, además de ser preparada en jalea.

En el altiplano predomina la cocina criolla. Ahí se puede paladear el pipián y el cabrito asado o al pastor, platillo típico de los municipios de Cedral y Matehuala. El platillo principal del municipio de Ciudad del Maíz es el guiso borracho, se elabora con diversos tipos de carne y verduras, todo esto se cocina en pulque.

Asimismo son famosas las llamadas enchiladas potosinas, hechas con masa de maíz colorada y queso de cabra con chile serrano. Otros platos representativos de la entidad son los tacos rojos servidos con zanahorias, papas asadas y queso fresco, así como el mole de olla, las enchiladas de cacahuate y las maicences, el pastel indio y los frijoles con cola de cerdo.

En cuanto a postres destacan la capirotada, los panquecitos de pulque, la cajeta, las natillas y los peroles, una especie de galleta o polvorón hecha con pinole, los hay amasados con miel de piloncillo y espolvoreados con ajonjolí.

También son tradicionales los dulces elaborados con tuna, fruta representativa del estado, con ella se fabrica el queso de tuna y el colonche, una bebida embriagante. Y hablando de bebidas no podíamos dejar de mencionar el aguamiel, el pulque y el mezcal que se producen en la región.

Acércate más a sus bellezas

San Luis Potosí es uno de los estados con mayor diversidad natural debido a su variedad geográfica y climática. En la región centro se localizan las minas del Cerro de San Pedro. Estas fueron las primeras minas descubiertas en la zona, y gracias a lo cual se fundó la ciudad de San Luis. Actualmente, el visitante puede visitar algunas de estas minas.

La capital de San Luis forma parte del itinerario obligado. Posee un diseño muy especial porque las órdenes religiosas que la habitaron, construyeron edificios de culto en siete plazas adyacentes: Fundadores, Armas, San Francisco, Aranzazu, San Agustín, Del Carmen y San Juan de Dios, orientando sus fachadas hacia el espacio central.

Hoy es considerada una de las ciudades más antiguas del país, tiene múltiples atractivos, especialmente su arquitectura colonial que se mezcla con una fisonomía moderna, pero al conservar sus tradiciones y recovecos de antaño, la atmósfera que la cubre se ha vuelto mágica y evocadora. Es memorable recorrer sus plazas, iglesias y museos, entre los que destacan la Catedral, el Teatro de la Paz, el edificio La Lonja, la Plaza del Carmen y el Jardín Hidalgo.

El calendario festivo es amplio y variado, ya sea que se trate de fiestas patronales o de festivales culturales y artísticos. Los más representativos son: la Procesión del Silencio, en Semana Santa, el Festival Internacional San Luis, la Fiesta de Luz y la Feria Nacional Potosina (FENAPO), que se organiza en el mes de agosto.

Otra población que vale la pena conocer es la de Santa María del Río donde cada 15 de agosto, se festeja a la Virgen de la Asunción; la Feria del Rebozo también es motivo de orgullo para los locales. Pero el evento más característico es la llamada “entrada de los pájaros”, cuando el 12 de diciembre, los habitantes de la región llegan a la iglesia cargando jaulas para ofrecer a sus aves como ofrenda.

La Huasteca Potosina está inmersa en la Sierra Madre Oriental, ahí usted podrá adentrarse en las Cascadas Micos para tomar un paseo en lancha y practicar la pesca. También puede visitar la impresionante Cascada Tamul, cuya gran caída de 105 m está enmarcada en un bello paisaje verde. Aquí se practican deportes extremos como rappel, rafting y montañismo. Y no podíamos dejar de mencionar el Sótano de las Golondrinas, cuya caída se torna espectacular cada mañana cuando miles de aves salen en espiral de su hogar hacia el cielo.

Real de Catorce se ubica en una de las sierras más altas del altiplano central, este antiguo pueblo minero se mantiene protegido del paso del tiempo, ya que para llegar a él, hay que cruzar por el largo y oscuro túnel de Ogarrio. Este lugar ha sido nombrado por muchos como un pueblo fantasma. Se localiza a una altura de 2,800 metros y se encuentra rodeado de hermosas montañas en donde habitan los huicholes. Hoy, el pueblo vive principalmente de la agricultura, la ganadería y, desde luego, del turismo nacional y extranjero.

¿Cómo llegar?

La entidad cuenta con un aeropuerto que se ubica en el kilómetro 9.5 de la carretera a Matehuala. La duración del vuelo proveniente de la Ciudad de México es de 1 hora con 15 minutos.

Si viaja en carro desde la Ciudad de México, deberá recorrer una distancia de 410 km. Por medio de la carretera federal no.57, atravesará el Estado de México, Hidalgo y Querétaro, para llegar finalmente a San Luis Potosí.

Si desea viajar en transporte público, de la Central de Autobuses del Norte salen varias corridas al día, que hacen unas 5 horas de recorrido aproximadamente.