martes, 25 de octubre de 2016

¿Son Malas las Frituras?

Las frituras de maíz y trigo son una de nuestras botanas preferidas pues, además de sabrosas, están a la venta prácticamente en cada esquina. Sin embargo, ¿sabes qué detrás de su sabor se oculta un gran aporte energético, de carbohidratos, grasas y sodio que te estás llevando a la boca?

En años recientes, las frituras y otros productos de alto aporte energético, como refrescos, pastelitos y dulces, han sido acusados de atentar contra la salud de la población. Hoy el 70 por ciento de los mexicanos padecen de sobrepeso y ocupamos el primer lugar mundial en obesidad.

Estas cifras son alarmantes y se relacionan con la ingesta desmedida de alimentos procesados, ricos en grasas, sal y azúcar añadidas. Todos los alimentos, a excepción del agua simple, aportan calorías en mayor o menor medida, pero ninguno tiene la capacidad de engordar por sí solo.

El problema recae en nuestros hábitos alimenticios ya que, al no lograr balancear los nutrientes que ingerimos con la actividad física que desempeñamos, terminamos por “almacenar” energía en forma de grasa.

Por lo general, las frituras están hechas de uno o varios cereales, aceites vegetales, sal y condimentos. El resultado de la mezcla es una botana de un alto contenido energético, en gran medida por la presencia de los carbohidratos que aportan los cereales y las grasas que absorben durante su elaboración.

En 100 gramos de frituras puedes obtener alrededor de 500 kilocalorías, dependiendo de la marca. Sin embargo, encontrarás una cantidad muy escasa de fibras, proteínas, vitaminas y minerales; esto, desde luego, es un desequilibrio nutrimental que convierte a las botanas en un alimento que no debe consumirse diariamente, mucho menos como sustituto de algún plato en nuestra dieta habitual.

Altos niveles de grasa y sodio

La mayor parte de las grasas que se consumen en la dieta proceden de alimentos procesados, que cuentan entre sus ingredientes con “grasas parcialmente hidrogenadas", que es lo mismo que “grasas trans”. Este tipo de grasas son las más dañinas para la salud del corazón y de las arterias, puesto que su consumo se asocia con un aumento del colesterol “malo” o LDL (lipoproteínas de baja densidad) en el organismo, lo que eleva el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

Además de las grasas, las frituras son ricas en sodio. Este mineral, aparte de darle sabor al producto, ayuda a su conservación. Sin embargo, como ya todos sabemos, su exceso puede provocar desde hipertensión hasta problemas cardiovasculares.

De acuerdo con la OMS, la cantidad de sal diaria no debe superar los 6 gramos; es decir, los 2,400 miligramos de sodio. Y tal vez se escuche como una cantidad muy grande, pero lo cierto es que comúnmente la superamos.

Toma en cuenta lo siguiente:

Tener hábitos alimenticios sanos no implica borrar las frituras de tu dieta, implica que sepas qué cantidad y cada cuándo consumirlas.

No existen alimentos “buenos” o “malos”, si se combinan todos los grupos y se determinan cantidades y frecuencia, lograrás llevar una dieta balanceada.

Consume botanas en pequeñas porciones.

Procura que las calorías que ingieres y la actividad física que desempeñas sean equivalentes.

Las personas con hipertensión arterial deben evitar el consumo de este tipo de botanas debido al alto contenido de sodio.

Prefiere refrigerios a base de frutas y verduras.

¡En México Produce te invitamos a que descubras toda la gama de alimentos con los que cuenta nuestro país y mantengas una dieta saludable!