MICHOACÁN, EL ALMA DE MÉXICO


Foto: (CC) Quokant

Michoacán de Ocampo es un lugar que alberga valiosos tesoros, naturaleza única y gente de gran corazón. Una entidad rica en climas, paisajes y productos, cualidades que lo convierten en el estado que más producción agrícola aporta a la nación.

Aquí es aquí donde se encuentra el 5% de la superficie sembrada en todo el país y de donde la entidad obtiene el 80% de los ingresos en el sector primario. Variedad y calidad son dos palabras que definen la producción agrícola michoacana. Sólo por dar un ejemplo, el aguacate que se cosecha en las tierras de la entidad representa más del 90% de la producción nacional.

La zarzamora es otro cultivo del que Michoacán es líder indiscutible, al producir más de nueve de cada diez kilos de esa fruta. Destaca también la producción de maíz, que ocupa la mayor extensión cultivable de la entidad, y el limón, del que Michoacán cosecha la quinta parte de la producción nacional. Los principales municipios para la producción agrícola son Uruapan, Peribán, Los Reyes, Puruándiro, Vista Hermosa, Apatzingán y Buena Vista.

Aunque la contribución del subsector pecuario fue de menor importancia, la carne en canal de bovino fue el tercer producto en términos de valor aportado al estado, seguido por la leche de vaca, la carne de puerco y la de pollo.

Con una participación modesta del subsector pesquero, Michoacán fue el segundo productor nacional de mojarra y capturó entre cinco y nueve por ciento de la producción nacional de trucha, guachinango y bagre.

Aromas y sabores mágicos

En su gastronomía, Michoacán parece no tener límites. Su menú es rico y variado. Cada una de las regiones con que cuenta ofrece una variedad de sabores que seducen. La sopa tarasca, el pescado blanco, el caldo de charal estilo Pátzcuaro, el aporreadillo, la crema fría de aguacate, el pozole, el lomo de res en pepitoria, el mole de guajolote y la morisqueta son parte de los exquisitos manjares que deleitaran el paladar de los comensales.

Los tarascos, apegados como son a la tierra, han sabido aprovechar granos y frutas para crear un mundo de auténticas delicias a las que han integrado especias y carnes que trajeron los europeos. Por ejemplo el churipo, un platillo característico de las celebraciones y eventos importantes que se llevan acabo en de las comunidades indígenas de Pátzcuaro, Uruapan y Zamora. Se trata de un sabroso caldo preparado con verduras, chiles y diferentes tipos de carne.

Las corundas son uno de los platillos más representativos de la entidad presentes desde la época prehispánica. Se trata de pequeños tamalitos de maíz envueltos en hoja de milpa que se sirven acompañados de salsa de jitomate, crema y queso.

Las carnitas de Tacámbaro, Santa Clara del Cobre, Quiroga, Uruapan y La Piedad, destacan por su exquisito sabor. El caldo michi es típico en las comunidades que habitan la ribera del Lago de Chapala. La base de su preparación son las verduras y filetes de bagre o tilapia. También se le puede adicionar xoconostle.

Las enchiladas placeras son otro platillo típico michoacano con gran tradición en la ciudad de Morelia, pero igualmente presentes en todo el estado. Son rellenas de queso y cebolla picada. Una vez servidas se acompañan con hojas de lechuga, papas, zanahorias cocidas y una pieza de pollo.

Para deleitar al paladar con sabores dulces pruebe los chongos zamoranos, exquisito postre hecho con leche cuajada, azúcar y canela. Son tan afamados, que incluso existen industrias que exportan su producción a Estados Unidos y Sudamérica.

Los uchepos son unos tamalitos elaborados con elote molido, al cual en ocasiones se le agrega leche y se sirve con crema. Tiene un sabor dulce y su consistencia es suave. Otro tipo de tamal que se sirve como postre son los de zarzamora.

El ate es un dulce típico michoacano elaborado a base de pulpa de frutas, como membrillo, perón y guayaba, su historia se remonta al siglo XVI en las cocinas de los conventos, donde las religiosas lo preparaban con el objeto de comercializarlo y recaudar fondos. En Morelia existe un Museo del Dulce donde puedes conocer su forma de elaboración, o bien en el Mercado de Artesanías también es común encontrarlos.

Y para cerrar con broche de oro, que mejor que el dulce sabor de las morelianas, el alfajor de coco, la capirotada, las charamuscas, el flan moreliano, las nieves de pasta de Pátzcuaro, el pastel de plátano o de macadamia, los buñuelos, las empanadas de chilacayote y la sopa de chocolate de metate.

El atole de grano es una bebida típica que se prepara principalmente en las comunidades purépechas y particularmente en Tarecuato. Su peculiaridad consiste en la mezcla de anís con el sabor picante del chile verde, algo que marca diferencia. En la víspera del Domingo de Ramos se realiza el Tianguis del Atole, donde se ofrecen al menos una veintena de sabores distintos de atole, un alimento que con frecuencia se utilizó como trueque.

Para combatir el calor tome la fresca agua de obispo o la guacamaya, y para brindar, hágalo con rompope o charanda, un aguardiente de caña de azúcar típico de Michoacán que recibió el distintivo de la denominación de origen en el año 2003. Con ello, su producción se limita a 16 municipios, la mayoría en la Región de Uruapan. Otras bebidas que debe probar son el atole blanco, el atole negro y el licor de membrillo.

Belleza natural, arquitectónica y colonial

En el suelo michoacano es posible apreciar una rica variedad de paisajes: sierras, valles generosos, cañadas, zonas lacustres y playas.

Por ser una impresionante colección de joyas arquitectónicas que albergan la historia de un pueblo extraordinario, la ciudad de Morelia fue declarada “Patrimonio Cultural de la Humanidad” en 1991. Caracterizada por su rica tradición cultural y artística, Morelia posee una extraordinaria belleza colonial.

La capital del estado, es un sitio ideal para visitar, gracias a su centro histórico, sus monumentos coloniales tales como la Catedral, las Tarascas, el Acueducto, sus preciosas plazas públicas, los templos religiosos, el Colegio de San Nicolás de Hidalgo, más de 10 interesantes museos y un mercado de dulces y artesanías.

Uruapan posee diversidad cultural y natural. Está conformada por cientos de hectáreas de bosques que durante siglos han enmarcado algunos de los pueblos purépechas más antiguos de Michoacán.

Esta región alberga diversas construcciones arquitectónicas pertenecientes al siglo XVI y una zona arqueológica precolombina en Tingambato. Además en sus calles podemos apreciar la esencia de nuestro país, a través de sus fiestas, música, danzas y gastronomía.

Pátzcuaro es el corazón de una zona lacustre y llegó a ser el principal centro religioso prehispánico. Ahí se pueden apreciar monumentos religiosos de estilo barroco y neoclásico en excelente estado de conservación. Edificios de adobe y teja le dan un singular aspecto, en armonía con plazas y fuentes. El trato siempre amable de su gente se conjuga en una atmósfera de encanto. En el lago, los pescadores ejecutan una danza con redes en forma de mariposa para agradecer la buena captura. Incluso, los muertos eligieron Pátzcuaro para llevar acabo sus fiestas, una tradición famosa en todo el mundo que te sorprenderá por su grandeza.

En la región de Zamora el visitante podrá convivir con pobladores indígenas que conservan ancestrales tradiciones, además podrá admirar la belleza de sus artesanías como las piezas de alfarería de Patamban, las piñas verdes de San José, los bordados en punto de cruz de Tarecuato y Zacán, los multicolores rebozos de La Piedad, la cestería de Tangamandapio, los diablos de barro de Ocumicho, los huaraches y sombreros propios de Azuayo y la artesanía de cristal cortado de Yurécuaro, entre muchas más.

El municipio de Zitácuaro, rico en especies de pino, encino y oyamel, posee diversos climas, los cuales son testigos de un fenómeno único en el mundo, donde emigra la mariposa monarca huyendo de los fríos inviernos de Canadá, ofreciendo al turista un espectáculo inigualable.

Por otro lado, en el hermoso litoral michoacano podrás disfrutar de las playas de Maruata, Faro de Bucerías, el Estero de Pichi y la Laguna de Mezcala, así como La Ticla y Nexpa, ideales para la práctica de surf.

Como ves, Michoacán tiene todo para hacerte regresar, ven y enamórate de uno de los estados más bellos de México.

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