OAXACA, VIAJE DE CULTURA Y TRADICIÓN


Foto: (CC) Andrew White

Oaxaca es un territorio fascinante por su belleza natural y cultural, por la diversidad de sus paisajes y su población. De sus fértiles tierras proviene una enorme variedad de productos agropecuarios y pesqueros.

El maíz es su más importante cultivo. Otros productos que destacan son los pastos y la piña, donde ocupa el segundo lugar nacional, en café es cuarto lugar y en caña de azúcar quinto. Los municipios más importantes en el subsector son San Juan Guichicovi, San Juan Bautista Tuxtepec, Loma Bonita y San Juan Cotzocón.

En el sector pecuario, Oaxaca es reconocido por la producción de carne de caprino, miel de abeja y carne de cerdo. En cuanto a pesca, destaca en la captura de cazón, huachinango y camarón.

Una actividad que es testimonio del trabajo y la visión de los oaxaqueños en la generación de alimentos de calidad es la exportación de café, que se envía a 10 países, ocho de ellos en el mercado europeo.

Sabores únicos

Comer en este estado es una auténtica aventura, ya que ofrece a sus visitantes una diversidad enorme de platillos que por su variedad, riqueza, imaginación y complejidad, son reconocidos a nivel internacional.

El mole es uno de ellos, su elaboración conjuga ingredientes de sabores muy distintos. Cabe destacar que en Oaxaca existen 7 moles regionales: coloradito, rojo, manchamanteles, verde, amarillo, chichilo y negro. Durante las bodas, bautizos y fiestas familiares es común preparar el exquisito mole negro con pollo o guajolote acompañado de arroz blanco.

Otros platillos de excepcional sabor que reflejan la esencia mestiza son el tasajo asado con tortillas hechas a mano, las tlayudas con asiento de puerco, la cecina enchilada, los chiles rellenos de picadillo, el caldo de "gato", las entomatadas, el estofado, las quesadillas, el caldo de gallina criolla, los tamales oaxaqueños envueltos en hoja de plátano y los tamales de chepil.

En cada una de las ocho regiones que conforman Oaxaca la sazón es distinta e inigualable, pero igual de maravillosa en variedad de sabores. A este festín se añade una serie de singulares preparaciones como la salsa de gusano de maguey, la sopa de ejote y chepil, el caldillo de nopales y la sopa de guías y flor de calabaza.

Además, la entidad destaca por productos como el queso Oaxaca, considerado uno de los mejores del mundo. Sus chiles nativos, como los chihuacles rojos y negros y el orégano oaxaqueño, tienen un papel relevante en la singularidad de su cocina.

Un aspecto sobresaliente de la gastronomía regional es el aprovechamiento de hiervas silvestres, semillas, flores e insectos como los chapulines o los gusanos de maguey, que se pueden saboreas asados en un taco o acompañando las botellas de mezcal.

En la alta Mixteca los indígenas preparan una barbacoa de chivo que se cuece en pencas de maguey, lo que le añade un exquisito sabor. En las playas, como Huatulco y Puerto Ángel, la variedad de platillos regionales se amplía con los pescados y mariscos, así que no dudes en probar un delicioso pescado empapelado, un filete o un coctel de camarón.

Pasearse por los mercados oaxaqueños es sumergirse en un mar de olores, sonrisas, gritos y color, aquí encontrarás platillos como las empanadas de flor de calabaza con quesillo, los elotes cocidos, las memelas con salsa macha, las tradicionales empanadas de amarillo cocidas al horno, el chorizo frito, la botana oaxaqueña, las memelas con asiento, las enchiladas, las enfrijoladas, los marquesotes, el pan de yema y el de sal.

Para refrescarte puedes probar el chocolate de leche o agua y las aguas frescas de chilacayota, guanábana, limón rallado, jiotilla, chía y ciruela. Otras bebidas tradicionales son el atole, el champurrado, el tepache, el mezcal y el refrescante tejate, este último es elaborado a base de maíz, cacao, cenizas, azúcar y semilla de mamey.

Y para endulzar el paladar, no hay nada mejor que un postre regional como el nicuatole de leche y vainilla, el arroz con leche y las nieves de leche quemada. Te invitamos a que compruebes por ti mismo la calidad de los alimentos que Oaxaca y todo México produce.

Sorprendentes escenarios

Oaxaca tiene un encanto único, cabe destacar que es el estado con mayor biodiversidad del país. Su capital fue designada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1987 por todos sus tesoros artísticos y arquitectónicos, donde convergen distintos grupos étnicos que aumentan su riqueza.

La ciudad de Oaxaca, fundada en el siglo XV, tiene una traza urbana admirable donde predomina el estilo barroco. En sus calles principales podrás admirar sus bellos museos y templos religiosos que resguardan arte religioso virreinal. El Zócalo, también conocido como la Plaza de la Constitución, está rodeado por edificios antiguos, en cuyos portales abundan cafeterías y comercios, donde se reúne la gente para escuchar la marimba en vivo. Ahí mismo podrás visitar el Museo de los Pintores Oaxaqueños y la Catedral, que destaca por su hermosa fachada de cantera verde.

El Andador Macedonio Alcalá es una vía peatonal donde podrás hacer un recorrido por tiendas de artesanías, restaurantes, plazuelas, iglesias y museos hasta llegar al Templo de Santo Domingo, uno de los atractivos barrocos más valiosos de la ciudad y del mundo entero.

En el Exconvento de Santo Domingo podrás visitar el Jardín Histórico Etnobotánico, el Museo de las Culturas de Oaxaca y la Biblioteca Fray Francisco de Burgoa. Otros recintos importantes de la ciudad son el Museo Textil de Oaxaca y el Museo de Arte Prehispánico Rufino Tamayo, con piezas arqueológicas que fueron reunidas por el artista.

Al poniente de la ciudad podrás adentrarte en la Basílica de Nuestra Señora de la Soledad, enmarcada por la Plaza de la Danza y el Jardín Sócrates, donde se venden las tradicionales nieves de leche quemada y otros sabores exóticos.

Los mercados Benito Juárez y 20 de Noviembre son de los más tradicionales de nuestro país y destinos obligados para los turistas, ahí los pobladores ofrecen flores, chocolate, chapulines, mezcal, panes, frutas frescas, artesanías y ropa. La magia se hace presente al probar los platillos típicos elaborados por mujeres oaxaqueñas que han transmitido sus secretos culinarios de generación en generación.

La Guelaguetza es una de las fiestas más tradicionales de la entidad, su nombre se deriva del vocablo zapoteca "guendalezaa" que significa “ofrenda o cumplimiento”, porque a partir de la colonia se acostumbraba que los indígenas ofrecieran a los hacendados españoles sus primeras cosechas. De esta forma, cada año, las 7 regiones que forman el estado (La Sierra, La Costa, La Mixteca, Tuxpetec, Los Valles Centrales, La Cañada y el Istmo), celebran una fiesta espectacular donde hacen danzas para hacer sus intercambios culturales.

Oaxaca cuenta con impresionantes zonas arqueológicas como Monte Albán, antigua ciudad zapoteca suspendida en las montañas y uno de los asentamientos más importantes del periodo Clásico. También te recomendamos visitar Mitla, Zaachila, Dainzú, Yagul y Lambityeco.

El poblado de Santa María del Tule es reconocido por resguardar un ahuehuete, árbol que posee el tronco más grande del mundo y más de 2,000 años de edad. Hierve el agua, nos ofrece un mágico paisaje con cascadas petrificadas, las cuales se formaron de manera natural a lo largo de miles de años, debido al escurrimiento de agua con un alto contenido de sales minerales.

Oaxaca también es reconocido en todo el mundo por sus artesanías, las manos de los pobladores de San Antonio Arrazola y San Martín Tilcajete dan vida a los coloridos alebrijes, Coyotepec es famoso por su barro negro, Atzompa por su loza vidriada, Teotitlán por los tapetes y prendas elaboradas con lana.

Calpulálpam de Méndez es un encantador poblado zapoteco, ubicado a 75 km al noreste de la capital oaxaqueña. La parroquia de San Mateo, su gente y su espíritu festivo son motivos más que suficientes para haberlo nombrado recientemente como Pueblo Mágico. En este lugar se elaboran textiles en lana y hermosos vestidos bordados, además son reconocidas sus bandas musicales, la gastronomía local y la medicina tradicional.

Huatulco, Puerto Escondido y todas las playas oaxaqueñas ofrecen a los visitantes diversas actividades para practicar, desde pesca deportiva, surf y kayak, hasta buceo y liberación de tortugas. Lo mejor de estos lugares es su belleza natural y el vaivén de sus olas que acarician la arena.

Como vez, Oaxaca tiene tanto que ofrecerte que cada rincón que visites te dejará maravillado. Abre tu mente y déjate atrapar por todos los sitios turísticos que tiene este hermoso estado.

¿Cómo llegar?

Oaxaca cuenta con excelentes vías de comunicación. Por aire, el Aeropuerto Internacional Xoxocotlán es la principal puerta de entrada a Oaxaca. El vuelo de la Ciudad de México a Oaxaca se hace en 1 hora aproximadamente.

Si viaja en automóvil desde la capital del país debe tomar la autopista de cuota número 150 en el tramo México - Puebla; siga por la Autopista Puebla - Córdoba hasta el entronque con la Supercarretera Cuacnopalan - Oaxaca, siga por ésta hasta llegar a la ciudad de Oaxaca. La distancia es de unos 480 kilómetros, que es posible recorrerlos en 6 horas aproximadamente. Las compañías de autobuses que cubren la ruta Ciudad de México - Oaxaca, ofrecen varias salidas a diario.

Otros Destinos: